lunes 16 de febrero de 2009

Less than Zero

Tras una infructuosa búsqueda de la novela Less than Zero por las principales librerías de la ciudad, opté, como premio consuelo, ver con cierta resistencia la película. Aceptémoslo. L Lo Estoy descubriendo al enfant terrible de las letras norteamericanas , al mordaz y controvertido representante literario de la "generación MTV": Bret Easton Ellis. Sus historias siempre han girado en torno a desmitificar la "gran vida" de los ricos y famosos, a mostrar que sus personajes guardan un inmenso vacío que intentan llenar con noches de sexo, drogas y fiestas interminables. En su momento, fue una dura crítica contra la superficialidad y la codicia que había impuesto la era Reagan.
Estamos de vuelta en los años 80. Clay (Andrew McCarthy) es un joven de 18 años que regresa a su casa de Beverly Hills para pasar las vacaciones de Navidad.
(Continúo cuando regrese)

viernes 13 de febrero de 2009

Stellet Licht

Nunca creí que el cine podía llegar a este límite. Por recomendación de un amigo cinéfilo (quién más) acabo de ver Stellet Licht, película que llamó mi atención algún tiempo atrás por haber ganado el Premio del Jurado de Cannes en el 2007 y haber recibido las preciadas cinco estrellas de numerosos críticos. La verdad, no es una película para todos. Y es que su ritmo narrativo es tan lento y contemplativo que se hace difícil seguirlo en su más de dos horas de duración.
Johan (Cornelio Wall) es un granjero y padre de familia miembro de una cerrada comunidad de Menonitas (parecidos a los Mormones fundamentalistas) en el estado de Chihuahua, México. Está casado con Esther (Miriam Toews) y tienen 7 hijos. La historia comienza con una toma larga del amanecer y luego a la familia sentada alrededor de la mesa, rezando antes del desayuno. La fuerza de la devoción religiosa lo impregna todo y Johan siente un gran remordimiento por ello. Se ha enamorado de otra mujer, Marianne (Maria Prankatz), y trata de encontrar una solución para que ninguno de los miembros del triángulo amoroso salga herido.
Lo que sigue es una maravillosa cinematografía de la mano del director Carlos Reygadas., con un estilo que recuerda a Bergman. Logra una fotografía impresionante de los bucólicos y solitarios paisajes del campo mexicano. Las tomas largas, los planos generales y los zoom-in también nos permiten comprender a los personajes y su relación con la naturaleza. Por ejemplo, el apasionado beso de Johan y Marianne en medio de las plantas, con sol y el aire alrededor de ellos. Se puede sentir la frescura. O cuando los niños están bañándose en el río. Se puede sentir la purificación.
Pareciera ser que el silencio es lo que Reygadas quiere transmitir. Lo que sus personajes dicen cuando no están hablando (en Plattdeutsch, un dialecto europeo antiguo). Esta historia lo condensa todo: amor, devoción, religiosidad, pasión y muerte. El silencio dirá lo demás.

jueves 12 de febrero de 2009

Valkyrie

Hoy fui al cine con gran expectativa a ver Valkyrie, después de ver por meses el tráiler que prometía una fastuosa superproducción hollywoodinense. Acompañada por el infaltable pop-corn y la Coca-Cola helada, las luces se apagaron y empezó la película. Regresamos a 1944, a una Alemania nazi que estaba perdiendo la Segunda Guerra Mundial y mostraba sus primeras señales de debilidad con un ejército que hasta hacía unos años parecía invencible y despiadado. Un impecable diseño de producción y una elegante dirección de arte hacen más verosímil este ambiente. El acertado uso de materiales sólidos y simétricos para los edificios del Gobierno de Hitler, junto a una gama de grises, negros y rojos, funciona para trasmitirnos la atmósfera fría y tétrica de los nazis.
Es en este contexto que aparece el Coronel Claus Von Strauffenberg (Tom Cruise), un joven aristócrata muy relacionado dentro de los círculos de poder, pero que cree firmemente en que si Adolf Hitler continúa en el poder, será el fin de Alemania. Lealtad al Führer o a su país. Opta por el último. Así, Strauffenberg se une a un grupo de generales y políticos nazis que comparten sus ideas sediciosas. En las escenas de las reuniones, se hace un perfecto balance entre los intereses de los políticos y los militares, el eterno enfrentamiento. Los políticos, ataviados en sus elegantes trajes y con una copa o un puro en la mano, toman las decisiones con toda calma y tranquilidad. Por otro lado, los militares con sus impecables uniformes adornados con medallas, no desean nada más que entrar en acción y estar cerca de la muerte. Todos ellos están organizando un golpe de estado basado en la "Operación Valkyrie", uno de los tantos planes secretos de Hitler para conservar el poder.
El director Brian Singer (X-Men, The Usual Suspects) consigue una película aceptable y mantiene el suspenso en sus dos horas de duración. La cinematografía y el uso de los planos va acorde con el desarrollo de la historia. Pero lo que me sorprende es que se promocione tanto a Tom Cruise, el protagonista, cuando lo que se necesitaba era un actor, no una estrella. Su retrato del Coronel Strauffenberg es tibio y plano (ni siquiera trabajó en el acento alemán). Por lo que he leído, el aristócrata era un hombre refinado, educado y muy culto, una faceta que no logra transmitir Cruise en la película. Además, existe una manía en el cine americano (incrementado en los últimos años) de llevar a los superhéroes a la pantalla grande. El tratamiento de los personajes de Strauffenberg y los conspiradores, a pesar de ser nazis, nos los muestran así. Si la película se hubiera realizado en Europa, no creo que hubieran sido tan "buenos" e "idealizados" como es el prototipo de Hollywood.
Por otro lado, el resto del cast es excelente. Creo que los actores ingleses se llevan las palmas: Kenneth Branagh, Bill Nighy, Terrence Stamp y muchas otras caras conocidas. Me di cuenta de un detalle curioso. Casi todos los actores y actrices de Valkyrie han participado en otras películas de la era nazi. Por ejemplo, el genial Kenneth Branagh como el despiadado Reinhard Heydrich en Conspiracy, Thomas Kretschmann en Der Untergang, obra maestra del cine alemán contemporáneo, Carice Van Houten como una espía judía en la entretenida Zwartboek, entre otros.
Para concluir, a pesar de sus aciertos y desaciertos, Valkyrie me mantuvo en suspenso y en su conjunto, logra un nivel de entretenimiento aceptable.

martes 18 de noviembre de 2008

New York Stories

Tres directores. Tres historias. La gran ciudad. New York Stories no es una película (hablando en términos estrictamente técnicos), sino la unión de tres mediometrajes realizados por tres maestros del cine contemporáneo: Martin Scorsese, Francis Ford Coppola y Woody Allen.
Life Lessons cuenta la historia de Lionel Dobie (Nick Nolte), un célebre y ermitaño artista plástico, que pinta sus cuadros impulsados por su violencia interior y una buena dosis de rock n' roll. Pasa sus días en la soledad de su loft, cuando decide buscar a la sensual Paulette (Rossana Arquette), ex - alumna y antigua amante. El constraste que logra Scorsese es genial: por un lado, el avejentado genio de Dobie frente a la impetuosidad juvenil de Paulette; sentimientos tan disímiles que se canalizan en una tormentosa relación que pasa de la admiración a la frustración. Lo que ambos desean es inalcanzable: Lionel desea a Paulette como amante, mientras que ella desea el talento de Dobie. Todo enmarcado en un paisaje deliciosamente neoyorkino, pero con un marco menos decadente que el de Taxi Driver.
La segunda es la tierna Life Without Zoe, que cuesta creer que haya sido realizada por el mismo hombre de The Godfather y Apocalipsis Now. Zoe (Heather McComb) no es una niña común y corriente. Su hogar es un hotel cinco estrellas con vista a Central Park, sus padres (Giancarlo Giannini y Talia Shire) son dos artistas que andan de gira casi todo el año, viste ropa de Chanel y asiste a un colegio exclusivo para hijos de famosos. Así, la pequeña se comporta en realidad como una adulta, independiente y capaz de tomar sus propias decisiones. Lo que más añora es que sus padres separados se reconcilien. El tratamiento de la vida y los ambientes donde se mueven Zoe combinan lo mágico (como si fuera una cuento de hadas) con una realidad que sólo unos cuantos disfrutan.
Y la última, pero no menos importante, es Oedipus Wrecks. Sheldon (Woody Allen) es hombre neurótico y lleno de manías que le cuenta a su psicoanalista (quién no tiene uno en Nueva York) que ya no soporta a su madre y desea que ella desaparezca de su vida. Para ello conocemos a la terrible Sra. Millstein (Mae Questel) cuando Sheldon le presenta a su novia Lisa (Mia Farrow). La madre sólo habla de los fracasos y la vergüenza de Sheldon de ser judío. En un acto de magia, la Sra. Millstein se ofrece de asistente y misteriosamente desaparece de la caja. Desde entonces, Sheldon siente un alivio enorme y cree que con ello ya no oirá más la chillona voz de su madre reclamándole algo, hasta que se detiene a observar el cielo, y ahí está. La Sra. Millstein vive ahora atrapada en el cielo de Nueva York y se convierte en una celebridad. Una historia para disfrutar del más puro y peculiar sentido del humor de Woody Allen.
Tres historias deliciosamente cosmopolitas.










Gattaca

¿Se imaginan vivir en una sociedad donde el lugar de una persona está determinado por su nacimiento? Así es el terrorífico y futurista panorama que se plantea en Gattaca. Vincent Freeman (Ethan Hawke) ha nacido por parto natural en una sociedad que discrimina a los que no han nacido con un método in-vitro. La genética es endiosada para crear seres humanos cada vez más perfectos. Entonces, Vincent es un no-válido.

(Continúo cuando regrese)































lunes 17 de noviembre de 2008

Life After Life

Hace ya algunos años, vi en el canal de cable "Europa Europa" la película irlandesa "Life After Life". Cuenta la historia de Leo Doyle (Lorcan Cranitch), un ex-convicto del IRA que es liberado después de pasar 14 años en la cárcel. Al regresar a su pueblo natal, Leo se da cuenta que las cosas han cambiado. Y mucho. Antes lo consideraban un héroe por sus "acciones", sin embargo, ahora lo ven con otros ojos: un terrorista más que trajo sólo desgracia y dolor a su país. Las relaciones con su familia son tensas, y empeoran más cuando se enteran del romance entre Leo y Roisin (Michelle Fairley), su antigua novia, ahora casada y con tres hijos.
En el fondo, la película es una evocación de la pérdida de los ideales y de la identidad, pero también una profunda reflexión sobre la violencia y el terrorismo, enmarcada en los tiempos del cese de fuego del IRA en Irlanda del Norte en la década del ochenta.