
Hoy fui al cine con gran expectativa a ver
Valkyrie, después de ver por meses el tráiler que prometía una fastuosa superproducción hollywoodinense. Acompañada por el infaltable pop-corn y la Coca-Cola helada, las luces se apagaron y empezó la película. Regresamos a 1944, a una Alemania nazi que estaba perdiendo la Segunda Guerra Mundial y mostraba sus primeras señales de debilidad con un ejército que hasta hacía unos años parecía invencible y despiadado. Un impecable diseño de producción y una elegante dirección de arte hacen más verosímil este ambiente. El acertado uso de materiales sólidos y simétricos para los edificios del Gobierno de Hitler, junto a una gama de grises, negros y rojos, funciona para trasmitirnos la atmósfera fría y tétrica de los nazis.
Es en este contexto que aparece el Coronel Claus Von Strauffenberg (Tom Cruise), un joven aristócrata muy relacionado dentro de los círculos de poder, pero que cree firmemente en que si Adolf Hitler continúa en el poder, será el fin de Alemania. Lealtad al Führer o a su país. Opta por el último. Así, Strauffenberg se une a un grupo de generales y políticos nazis que comparten sus ideas sediciosas. En las escenas de las reuniones, se hace un perfecto balance entre los intereses de los políticos y los militares, el eterno enfrentamiento. Los políticos, ataviados en sus elegantes trajes y con una copa o un puro en la mano, toman las decisiones con toda calma y tranquilidad. Por otro lado, los militares con sus impecables uniformes adornados con medallas, no desean nada más que entrar en acción y estar cerca de la muerte. Todos ellos están organizando un golpe de estado basado en la "Operación Valkyrie", uno de los tantos planes secretos de Hitler para conservar el poder.
El director Brian Singer (
X-Men, The Usual Suspects) consigue una película aceptable y mantiene el suspenso en sus dos horas de duración. La cinematografía y el uso de los planos va acorde con el desarrollo de la historia. Pero lo que me sorprende es que se promocione tanto a Tom Cruise, el protagonista, cuando lo que se necesitaba era un actor, no una estrella. Su retrato del Coronel Strauffenberg es tibio y plano (ni siquiera trabajó en el acento alemán). Por lo que he leído, el aristócrata era un hombre refinado, educado y muy culto, una faceta que no logra transmitir Cruise en la película. Además, existe una manía en el cine americano (incrementado en los últimos años) de llevar a los superhéroes a la pantalla grande. El tratamiento de los personajes de Strauffenberg y los conspiradores, a pesar de ser nazis, nos los muestran así. Si la película se hubiera realizado en Europa, no creo que hubieran sido tan "buenos" e "idealizados" como es el prototipo de Hollywood.
Por otro lado, el resto del cast es excelente. Creo que los actores ingleses se llevan las palmas: Kenneth Branagh, Bill Nighy, Terrence Stamp y muchas otras caras conocidas. Me di cuenta de un detalle curioso. Casi todos los actores y actrices de Valkyrie han participado en otras películas de la era nazi. Por ejemplo, el genial Kenneth Branagh como el despiadado Reinhard Heydrich en Conspiracy, Thomas Kretschmann en Der Untergang, obra maestra del cine alemán contemporáneo, Carice Van Houten como una espía judía en la entretenida Zwartboek, entre otros.
Para concluir, a pesar de sus aciertos y desaciertos, Valkyrie me mantuvo en suspenso y en su conjunto, logra un nivel de entretenimiento aceptable.